Nunca recuerdas lo mismo dos veces
Mila comprendió que la memoria no es un archivo, sino un eco que se afina en el presente. En sus horas frágiles, el ayer era una herida abierta; en sus días de fortaleza, los recuerdos poblaban de luz sus vacíos. El cerebro no guarda cenizas, reescribe la historia para que el alma no se apague.
Fragmento de «Wasaps a Mila 2. Confiarse», Editorial Stenella
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