Post 14

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Bajo la luz que refleja una luna con cicatrices, la naturaleza nos revela sus secretos encriptados y nos cuenta que fuimos forjados dentro de las estrellas, que tú y yo estamos hechos de sus restos: ahora sus metales corren por tu sangre y por la mía y sus minerales forman parte tanto de tu cuerpo como del mío. No sé tú, pero yo, llegado este momento en la vida, me doy cuenta de que ni tú ni yo somos el centro del universo y de que realmente formamos parte de algo mucho más grande… tú y yo somos dos errantes motas de polvo, que viajan desde lo infinitesimal hasta lo infinito, buscando su camino de vuelta, entre miles de cuerpos celestes a la deriva en una noche eterna…

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