Amor y amistad cuadráticos

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Debe ser que estamos en el mes de abril; que la primavera desplegó todo su esplendor; que toda vida despierta de su letargo; que los aromas se confunden; que hay más luz; que la luz nunca envejece e interactúa con los sensores del cerebro de mi cabeza, y este, a su vez, manda segregar endorfina, la hormona de la felicidad, que refuerza la intensidad de mis impulsos y activa de nuevo el cerebro de mi corazón.

Antes de que despunte el día, un ilusorio olor a rosas y a libros me despierta. Sí, el 23 es un número mágico y siendo abril, señala un día muy especial, significa que las calles estarán llenas de gente, libros, flores, alegría y color. Mezclamos las palabras con los aromas para celebrar el día del amor. Un amor con mayúsculas. No se me ocurre una manera más bonita de festejarlo, ni a los libreros y floristas, dicho sea de paso.

Combinar literatura, flores y amor me parece muy romántico. Y como también soy de ciencias, no os extrañe que encuentre tremendamente irresistible la matemática, extrañamente atractiva la física y especialmente delicada la biología. Así pues, me parece factible combinar literatura, flores y amor con números, por ejemplo.

Amparando esta posibilidad, os dejo un fragmento adaptado de «El hombre que calculaba» de Malba Tahan, el seudónimo de un matemático que también escribía cuentos, mezclando amor y matemáticas.

«Las relaciones entre los números cuadrados son de buen augurio para los enamorados.

Cuenta la historia que una vez, el rey Salomón, famoso por su legendaria sabiduría, para demostrar su finura y la grandeza de su espíritu, regaló a su prometida, la reina de Saba, una caja con 529 perlas. ¿Por qué 529? Pues porque 529 es el cuadrado de 23, y esa era exactamente la edad de la reina..

Si ahora sumamos las cifras que componen el número 529, obtenemos 16 (5 + 2 + 9 = 16). El cuadrado de 16 es 256 (16 x 16 = 256) y la suma de los dígitos de 256 es 13 (2 + 5 + 6 = 13). Elevando 13 al cuadrado obtenemos 169 (13 x 13 = 169) y sumando las cifras de 169 obtenemos 16 (1 + 6 + 9 = 16).

Entre los números 13 y 16 existe una curiosa relación que se podría llamar «amistad cuadrática». Realmente, si los números hablaran, se podría oír el siguiente diálogo.

El dieciséis le diría al trece:

- Quiero rendirte un homenaje de amistad, apreciado amigo. Mi cuadrado es 256 y la suma de los números que componen ese cuadrado, es 13.

El trece le respondería:

- Agradezco tu gentileza, querido amigo, y quiero corresponderte con la misma moneda. Mi cuadrado es 169 y la suma de las cifras de ese cuadrado es 16.»

¡Ojalá que disfrutéis al cuadrado de este día!